REPÚBLICA BOLIVARIANA DE VENEZUELA

PODER JUDICIAL
Juzgado Quinto (5°) de Primera Instancia de Sustanciación, Mediación y Ejecución del Trabajo de la Circunscripción Judicial del Estado Guárico.
Sede Valle de la Pascua, 30 de septiembre de 2026
216º y 167º

ASUNTO: JP51-L-2026-000067

PARTE ACTORA: El ciudadano JOSE GREGORIO ARTEAGA, venezolano, mayor de edad, titular de la cédula de identidad Nº V-16.504.387.

APODERADO JUDICIAL DE LA PARTE ACTORA: El profesional del derecho DANIEL ALEXANDER PADRON ALVAREZ, venezolano, titular de la cédula de identidad V-20.528.302 e inscrito en el Instituto de Previsión Social del Abogado (IPSA) bajo el número 309.498.

PARTE DEMANDADA: La entidad de trabajo FINCA VECACHERO y la ciudadana JASMIN ELENA PEREZ CABEZA, venezolana, mayor de edad y titular de la cédula de identidad número V-8.571.608.

REPRESENTANTE DE LA PARTE DEMANDADA: No consta en autos.

MOTIVO: COBRO DE PRESTACIONES SOCIALES Y DEMAS BENEFICIOS LABORALES.

SENTENCIA: INTERLOCUTORIA CON FUERZA DE DEFINITIVA.


Con vista al libelo de demanda, presentado ante la Unidad de Recepción y Distribución de Documentos (U.R.D.D) de este Circuito Judicial en fecha veintiuno (21) de septiembre de dos mil veintiséis (2026), cursante a los folios uno (01) al ocho (08) del presente expediente, incoada por el ciudadano: JOSE GREGORIO ARTEAGA, venezolano, mayor de edad, titular de la cédula de identidad Nº V-16.504.387, en contra de la entidad de trabajo FINCA VECACHERO y la ciudadana: JASMIN ELENA PEREZ CABEZA, venezolana, mayor de edad y titular de la cédula de identidad número V-8.571.608, de una revisión exhaustiva del referido escrito libelar, se observa que en fecha veintidós (22) de septiembre de dos mil veintiséis (2026), este Tribunal dio por recibida la presente demanda, por motivo de COBRO DE PRESTACIONES SOCIALES Y DEMAS BENEFICIOS LABORALES, a los fines de su revisión para el pronunciamiento sobre la admisión, acto seguido, mediante auto veinticuatro (24) de septiembre de dos mil veintiséis (2.026), el Tribunal se abstuvo de admitir la demanda, por no llenar los requisitos establecidos en los ordinales 3°, 4º y 5º, del artículo 123 de la Ley Orgánica Procesal del Trabajo, toda vez que tal como se evidencia a los folios diez (10) y once (11) del expediente, se señala que:

“3. El objeto de la demanda, es decir, lo que se pide o reclama”:
- Aclarar a este Juzgado cuál fue el último salario devengado por el trabajador, ya que manifiesta en el escrito libelar un salario a la fecha de la consignación de la demanda, todo ello a los fines de preservar la naturaleza de las prestaciones sociales y garantizar el principio de legalidad.

- Ilustrar a este Despacho, las circunstancias de hecho en torno al despido injustificado alegado en el escrito libelar.

- Sincerar la cuantía de la presente demanda, todo ello en base a la sumatoria exacta de los montos arrojados por los cálculos de cada uno de los conceptos demandados.

“Numeral 4. Una narrativa de los hechos en que se apoye la demanda”:
Una síntesis narrativa de las circunstancias de tiempo, modo y lugar en que sucedieron los hechos, que sirven de base a la pretensión procesal, es decir enunciar los hechos en que las peticiones se apoyan y los fundamentos de derecho que las respaldan.

“Numeral 5. La dirección del demandante y del demandado, para la notificación a la que se refiere el artículo 126 de esta Ley”:

.- De modo que en el domicilio procesal descrito en el libelo de demanda, la dirección de la entidad de trabajo FINCA VECACHERO se considera imprecisa, este tribunal solicita aclarar la dirección incorporando detalles específicos como puntos de referencia, kilómetros de distancia, entre otros.

En virtud de las actuaciones señaladas anteriormente, este Juzgado considera necesario hacer referencia a que nuestro texto adjetivo laboral, a través del artículo 5 contempla el poder inquisitivo del Juez del Trabajo, y el cual faculta al Juez de Primera Instancia en fase se Sustanciación, Mediación y Ejecución, a aplicar el Despacho Saneador, no obstante la Ley Procesal del Trabajo distingue dos (02) oportunidades en las cuales se activa la aplicación de dicha figura procesal, el Despacho Saneador de la demanda, (artículo 124 LOPT) y el Despacho Saneador del proceso (artículo 134 LOPT); el primero para referirnos a la facultad revisora del juez antes de admitir la demanda que tiene por objeto verificar que la misma cumpla con los requisitos exigidos por la Ley para su interposición, el cual debe dictarse por una sola vez antes de la admisión de la demanda, y mediante éste puede exigirse al actor la corrección, incluso, de errores aritméticos o de cálculo. El segundo Despacho Saneador, el del proceso, que puede dictarse para lograr estabilidad del proceso; empero, el juez debe ser cauteloso que con esa facultad oficiosa no supla defensa o alegatos de las partes, así como tomar en cuenta que, el Despacho Saneador debe ser dictado antes de remitir la causa a juicio.

Al respecto, la Sala de Casación Social del Tribunal Supremo de Justicia, ha definido el Despacho Saneador, como una herramienta indispensable para la humanización del proceso laboral, por cuanto depura tanto a la demanda como los actos relativos al proceso de vicios que van en contra de los presupuestos procesales y los requisitos del derecho de acción, asegurando y permitiendo al juez que ha de conocer y decidir sobre el fondo, dictar una sentencia apegada al derecho y por consiguiente a la justicia, sin ocuparse de declaratorias de nulidad y reposiciones.

En este orden de consideraciones, la Sala de Casación Social del Tribunal Supremo de Justicia, en sentencia de fecha 26 de febrero de 2000, define el Despacho Saneador como: "el instituto procesal (omissis) que inviste al juez de las más amplias facultades, es decir lo autoriza, ya de oficio o a petición de parte para requerir de las mismas la subsanación de los errores en que hayan incurrido en el procedimiento", en nuestro proceso laboral lo encontramos en el artículo 124 de la Ley Orgánica Procesal del Trabajo, que señala que en caso de no reunir el libelo los extremos del artículo 123 ejusdem, se ordenará su subsanación, con apercibimiento de perención, dentro del lapso de dos (02) días hábiles siguientes a la fecha de la notificación. Por otra parte, señala nuestro legislador en el artículo 203 de esta misma ley adjetiva, que la perención no impide que se vuelva a proponer la acción (...) y en el 204 concluye estableciendo que en ningún caso el demandante podrá a volver a proponer la demanda, si no hubiere transcurrido noventa (90) días después de declarada la perención de la instancia.

Igualmente la Sala de Casación Social del Tribunal Supremo de Justicia, en sentencia de fecha del 05 de Agosto del 2004 (Caso José Batista Rivero contra Sociedad Mercantil 3M Manufactura Venezuela, S.A), estableció que el Despacho Saneador.
"...es una forma inadecuada de estructurar la demanda ya que el libelo debe valerse por sí solo"..." (Negrillas, subrayado y cursivas de este Tribunal).

Ha sido un criterio reiterado en el tiempo que la demanda debe bastarse por sí misma, debe contener toda la información necesaria, la más completa especificación y relación de los hechos, razones e instrumentos que se funda, de tal manera que no sea necesario recurrir a otros elementos o recaudos para complementarla. En los sistemas procesales modernos se admite como regla general, que solo puede ser materia de discusión y de debate probatorio en el juicio los hechos que oportunamente se han alegado en el libelo de la demanda y en la respectiva contestación. De ahí que cualquier otro hecho distinto o nuevo que no haya sido articulado en el libelo de la demanda, o que se encuentre impreciso o ambiguo, queda fuera del debate procesal y resultará impertinente cualquier medio probatorio que se promueva para su comprobación.

Ahora bien, en el caso de marras, al momento de examinar por parte de este Juzgado el contenido del escrito de subsanación, consignado por la representación judicial de la parte actora, en fecha veintiocho (28) de septiembre de dos mil veintiséis (2.026), se desprende a criterio de quien suscribe, que es insuficiente, ya que no aclaró las interrogantes solicitadas referentes al salario percibido, siendo la determinación del salario un elemento esencial para los cálculos de las reclamaciones de índole laboral, así como también no dio a conocer de manera clara, ordenada y cronológica como sucedieron los acontecimientos que motivaron el reclamo.

Por todos los motivos de hecho y de derecho aquí explanados, a este Tribunal le resulta forzoso inadmitir la demanda por no cumplir con los requisitos indispensables para proceder a su admisión, por lo que la presente causa se declara INADMISIBLE. Y así se decide.
DECISION

En consecuencia de lo ya expuesto, este Juzgado Quinto (5°) de Primera Instancia de Sustanciación, Mediación y Ejecución del Trabajo del Circuito Judicial del Trabajo de la Circunscripción Judicial del Estado Guárico, sede Valle de la Pascua, administrando justicia, de conformidad con lo establecido en el artículo 124 de la Ley Orgánica Procesal del Trabajo, en nombre de la República Bolivariana de Venezuela y por autoridad de la ley DECLARA LA INADMISIBILIDAD DE LA DEMANDA interpuesta por la ciudadana: JOSE GREGORIO ARTEAGA, venezolano, mayor de edad, titular de la cédula de identidad Nº V-16.504.387, en contra de la entidad de trabajo FINCA VECACHERO y la ciudadana JASMIN ELENA PEREZ CABEZA, venezolana, mayor de edad y titular de la cédula de identidad número V-8.571.608. Así se establece.

No hay condenatoria en costas debido a la naturaleza del fallo.

Publíquese, Regístrese, Déjese copia autorizada.

Dada, firmada y sellada en la sala de despacho del Juzgado Quinto de Primera Instancia de Sustanciación, Mediación y Ejecución del Trabajo de la Circunscripción Judicial del Estado Guárico, en Valle de la Pascua, a los treinta (30) días del mes de septiembre de dos mil veintiséis (2026), años 216º de la Independencia y 167º de la Federación. –
LA JUEZ,


ABG. ODALIS DUBRAZKA LEDEZMA

LA SECRETARIA


ABG. NORELKIS ALBORNOZ

En la misma fecha, se publicó la anterior sentencia y se dejó la copia autorizada.

LA SECRETARIA